Algo muere dentro de mí,
al contemplar tantas lluvias,
tantos recuerdos que viajan hacia el olvido.
Siento miedo al dejarme llevar por el vacío,
al no estar contigo,
y que un ciego sueño me agarre al no sentir lo que no digo.
Esta noche bajo el color del cielo me siento a mirar el reflejo de tus ojos,
que me inspiran al volar.
La lluvia empieza a calar y tú regresas con tu boca de cristal sonriendo sin más,
para decirme que te quedas a bailar este vals,
donde decidimos que no todo resulte mal.
Ya que la vida nos volverá a juzgar,
cada paso,
cada gesto y cada movimiento pertenecerá a nuestro afecto.
Y sin mirar atrás el tic-tac de la vida aparecerá al compás de nuestro latido del amor compartido.

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